Huracan(ta) |
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El día 3 de Enero del año 1923 se verifica en la Biblioteca Publica Sarmiento una reunión de jóvenes que constituyen una entidad deportiva con el nombre de “Huracan” y cuya vestimenta será la siguiente: camiseta blanca, puños y cuello colorado con un globito del mismo color a la altura del corazón.
La afición futbolística reparte sus simpatías entre Nacional, Estudiantil Porteño, Tres Arroyos y Costa Sud.
Una noche de Enero nace, un nuevo Club, y su partida de bautismo – el acta inicial – fija el nombre: HURACAN.
Sus siete letras no se habían escuchado nunca en Tres Arroyos como expresión de un anhelo deportivo. Tiene algo de ímpetu, algo de sonoridad de redoble las tres silabas en la repetición de la palabra. Ella comienza a correr, llevada por la voz de sus parciales, en los partidos de 3º y 2º división, adquiere mayor volumen, al año siguiente, al actuar en primera categoría, y poco después, hasta el presente, rebasando los límites del deporte local. Llega por el camino del triunfo de sus representantes o la proyección de sus actividades, a ser voz popular, en todo el Sur de Buenos Aires.
Es el fruto de esfuerzo tesonero al servicio desinteresado del Club. Del Club, que es - ¿Por qué no decirlo? – la mas alta esperanza del deporte tresarroyense para la gran obra que le de a nuestra Ciudad en este, como en otros ordenes, jerarquía de primera fila en la Provincia.
Y la esperanza ha de cumplirse, ha de trocarse en realidad.
El futuro de HURACAN ha de rectificarlo
HURACAN nació apuntalando por el espíritu de lucha, por el tesón para las empresas, por la firme voluntad de sus fundadores, cualidades que, a través del tiempo, recorrieron, como un imperativo ineludible, los que tienen el honor de ser continuadores de la obra.
Su trayectoria deportiva no ha declinado ni declinara nunca, porque vive en constante inquietud de nuevos horizontes, en permanente bucear de lo no hecho, en continuada superación de lo ya conquistado.
Marcha con paso firme y con sereno afán, dispuesto a cubrir nuevas etapas en el camino de su progreso, como contribución al adelanto general de nuestra gran ciudad.
Al rectificar estos conceptos rendimos calido homenaje a los fundadores del Club, y refirmamos nuestro propósito de ser fieles custodios de su luminoso destino.
